El sueño de Marlene Guardado antes de haber muerto tras haber sido atacada por perros de raza era que sus hijas tuvieran una vivienda digna, para lo cual junto a sus esposo ahorraban centavo a centavo de algunos trabajos que realizaban.
Pero ese anhelo no podía quedar en un sueño y habitantes de diferentes comunidades del cantón San José, de San Alejo, La Unión, se unieron para hacerlo realidad.
Y tomaron esta iniciativa para que poco a poco se construya esta obra de amor, en la que muchos llegan a ser parte de ella, como don José Mejía quien tiene una avanzada edad pero ha decidido sumarse.
Las hijas estaban muy agradecidas y esperan pronto tener un techo digno para vivir junto a su papá, pues hoy están viviendo en la casa de una de sus vecinas.
















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