En el estado de Oklahoma, las autoridades ejecutaron con inyección letal a un hombre identificado como Kevin Ray Underwood, condenado por asesinar en 2006 a una niña de 10 años identificada como Jamie Bolin.
Underwood admitió haber atraído a Jamie a su apartamento y haberla golpeado en la cabeza con una tabla de cortar antes de asfixiarla y agredirla sexualmente. Le dijo a los investigadores que casi decapitó a Jamie en su bañera antes de abandonar sus planes de comérsela.
El hombre fue declarado muerto en el centro penitencial de McAlester, a tan solo una semana de que Underwood pidiera clemencia para evitar su ejecución a La Junta de Indultos y Libertad Condicional.
Underwood miró a los miembros de su equipo legal y a su familia, incluida su madre, cuando comenzó la ejecución a las 10:04 de la mañana. Su respiración se entrecortó ligeramente y sus ojos se cerraron unos minutos después. Un médico entró en la cámara de ejecución a las 10:09 de la mañana, lo sacudió unas cuantas veces y lo declaró inconsciente. Fue declarado muerto cinco minutos después.
La hermana de Bolin, Lori Pate, agradeció a las fuerzas del orden por su trabajo para ayudar a cerrar el capítulo para su familia.

