El líder de un pequeño grupo polígamo en la frontera entre Arizona y Utah tenía por lo menos 20 esposas, la mayoría menores de edad, y castigaba a los miembros que no lo trataban como profeta, según documentos presentados a tribunales federales.

Samuel Bateman era miembro de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, hasta que se salió y creó su propio grupo. Era mantenido económicamente por seguidores que le entregaban sus esposas e hijas para que fueran esposas de él, según los documentos del FBI.
El primer caso salió a la luz en agosto. Acompañan cargos de secuestro y de impedir el proceso contra tres de sus esposas: Naomi Bistline, Donnae Barlow y Moretta Rose Johnson.Bistline y Barlow tenían programado comparecer ante tribunales en Flagstaff el miércoles. Johnson aguarda extradición desde el estado de Washington.
Las mujeres están acusadas de fugarse junto con ocho de los hijos de Bateman, que fueron colocados bajo custodia estatal en Arizona. Los hijos fueron hallados la semana pasada, a cientos de kilómetros (millas) de distancia en Spokane, Washington.
Bateman fue arrestado en agosto cuando alguien vio dedos pequeños saliendo de la abertura de un tráiler que transportaba por Flagstaff. Pagó fianza pero fue arrestado nuevamente y acusado de obstruir a la justicia en una investigación federal sobre si los niños estaban siendo transportados de un estado a otro para actividad sexual.
Entre los cargos que se le imputan están el de incesto (su hija de 9 años) y sexo en grupo con menores, además de tráfico sexual de niños, todo ello en el contexto de la secta derivada de un grupo de mormones fundamentalistas de esta zona del suroeste del país.
Fuente: The San Diego Unión Tribune














Discussion about this post