La indignación de habitantes ha surgido tras la muerte de Marlene de Jesús Guardado, quien fue brutalmente asesinada por una manada de perros pitbull, quienes exigen a las autoridades que los perros sean sacrificados.
La mañana del día siguiente después de la tragedia lugareños aseguraron que muchos estudiantes no fueron a clases por miedo a que estos caninos volvieran a cometer el mismo hecho.
Muchos en la zona se preguntan como las leyes no pueden ser exigentes ante lo ocurrido, pues dicen que los perros continúan en el mismo lugar, poniendo en riesgo de las familias.
Ahora son muchos los que están dispuestos a recoger firmas para que los encargados de terminar con la vida de Marlene sean sacrificados.

